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Cronica
esta la cosa . . .

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04/01/2008.
Aprovechando las Fiestas, les dejamos estos
versos improvisaus, de nuestro payador virtual...
CRÓNICAS DESDE EL KARAJO -Vol. VII
(Adaptación)
BIBLIA GAUCHA
Esto es autóctono, telúrico, criollo, gauchesco y muy de acá, ¡De
acá de nosotros! ¡Y sí! ¿Viste? Todos los que creen en la biblia,
tienen una idea Judeo-Cristiana de la cosa, pero con imágenes de
"Allá", si de allá de palestina. ¿Pero alguien se preguntó
alguna vez como sería la imagen que tendrían de todo esto nuestros
gauchos? A los que los "hicieron" cristianos, ¡Cristianos de
ley!, ¡Dios nos libre y guarde… ¡Ahaa!, ¡Bueno!, no se preocupen si
nunca se les ocurió, porque si se les hubiera ocurrido, ¿Pa´quién
carajo estaría escribiendo esta crónica yo?
Esto que van a leer ahora, es producto de una larga, profunda y
meticulosa investigación, realizada por el grupo (Grupo
sindicalizado,¿Eh?, lo digo por las dudas, ¿Viste como están las
cosas ahora, no?) de los aprendices adelantados desocupados, de
ayudantes de bibliotecologos especializados en cosmografía tántrica de
la biblioteca mayor del Convento de Santa Eduviges… ¿Y, viste como
es? Un tipo desocupado, que quiere ocuparse, se prende a cualquier tema,
más si es un investigador nato, ¿No? 'Mirá vos lo que son las cosas!
¿No? Los tipos encontraron un hallazgo… ¡Sí, ya sé que si lo
encontraron es un hallazgo!, ¡Pero si no lo hubieran encontrado no
sería un hallazgo!, ¿No?
¿Qué
como se llamaría si no lo hubieran encontrado…? ¡Ah! ¡Yo que sé!
¡Bueno, como sea! La cosa que lo encontraron y acá está, "Para
ilustraros, oh lectores desprevenidos y poco conocedores del asunto en
cuestión, sobre las andanzas de Adán y Eva y de cómo éstas pululaban
en las mentes de nuestros gauchos…" Según cuentan, éste
testimonio fue encontrado grabado a punta de facón en el mostrador de
un antiguo boliche-Pulpería, hoy ya tapera, en el paso del bandoneón,
quinta sección judicial del pueblito de Charata en Tacuarembó, y dice
(Verdades históricas aparte) más o menos así: Los caso e´las
escreturas de Adán y Eva. Yo creio que no es preciso contá los caso,
¿Pa´qué?, si tuito el mundo ya lo sabe ¡Che! ¿Quién no sabe que
los dos jueron echao ´el paraiso por andar bañándose en cueros en una
zanja? En aqueyos tiempos, tuito el mundo criado, era una pastura sola,
sin dueño. ¡No había de tuyo ni de mío! El primer crestiano que
quiso poner un alambre ´e púas fue un tal de Abel. ¡Pero ni yegó ni
a estender la primera fila de alambrau, cuando vino el hermano,
¡Hermano del, ¿No?! Un tal de Caín y le encajó un puntazo ´e daga
en el pecho que lo achuró… Parece que el tal de Abel estaba medio
disconforme con la repartija ´e tierras. ¡Claro!
El relajo jué tal, que este crestiano se tuvo que bandear p´al Brasil
amenazao de unas denuncias fuleras, denuncias que le habrían sido
pesadas si lo encontraban por éstas bandas, ¿Vió? El hombre dejó a
un hijo del, un tal de Noé, capataceando la estancia y se peló. ¡La
tal estancia, estaba a las oriyas de un arroyo de correntada muy jodida!
Y unos años dispués, el Noé tuvo que aguantar una creciente muy
fiera. ¡Cosa seria , sí señor! ¡Pa´mejor, yovía que era una cosa
´e locos, ¿Vió?, cayó agua que era una barbaridade! ¡Mirá si se
habría enyenao de agua el pago, que había hasta indio pescando
surubises encima de los cerros!!! ¡Cosa de mandinga! El tal de Noé,
puso toda la criación encima de una balsa ´e madera de ucalito y se
largó pa´las aguas nomás, ¡A gaucho corajudo! La creciente jué tan
braba, que se enyenó tuito tanto de agua, que cuando el Noé se dio
cuenta, se le había atrancado la balsa en unos bañados conocidos como
Deluvio. Jué ahí que un tal de Moisés, ¡Lugareño de por ayí nomás
el hombre! Con unas 20 yunta de bueyes le distrancó la balsa del
atoyadero ande estaba. Y ahí nomás en medio de aquél relajo ´e
bichos y gente que ¡Yevá p´aya, que trai pa´cá!, que las familias
quedaron amigas. La gurisa más vieja del Noé, se casorió con el gurí
más joven del Moisés y se jueron pa ´una estancia yamada de
Babilonia.
¡Gueno! Ahí taban las familias matiando y prosiando en el galpón,
cuando yegó un Entrerriano yamado Goliath. Venía como con unos treinta
capangas, ¡Todos bayanos brasileros! y ahí nomás abrieron una
acordeona y empezaron una bailanta de a prepo. ¡De a prepo, sí señor!
Porque querían obligar a las priendas a bailar una milonga. Jué ahí
que los viejo, ¡Que eran gente de mucho rispeto!, se cabrearon y se
armó el entrevero. ¡Pelea braba, ¿Eh?! El Entrerriano Goliath, al
grito de ¡Ahijunaaaa! Se largó pa´la pelea y degoyó de un tajo solo
al Noé y al viejo Moisés. Y ya taban largando planchazo ´e facón
encima del mujererío cuando un gurisito, ¡Pelochuzo y ojitos de
yacaré!, de unos 10 años de edá, yamado Daví, le pegó una pedrada
en medio de la moyera al infeliz del entrerriano, ¡Que no tuvo ni
gracia la cosa! Ayí se armó un "Corre que te agarro y que te
rompo el tarro" ¡Que fue una locura, miren! La indiada tuita se
alzó y se alborotó, y se le fueron pa´encima a la bayanada.
¡Degoyaron a tuitos!, y dos de eyos, que le habían faltado el rispeto
a las prienda, ¡Los degoyaron on la parte del lomo de los facones!.
Jué un ensangrementamiento tan tremendo y salpicó tanto pa´tuito
lados que quedó tuito teñido de colorado y aquellos pagos quedaron
conocidos hasta el día de hoy como "Mar Rojo".
Por aquellas época, jué nombrado un comesario yamado Salomón.
¡Hombre que supo ser cosa seria el tal de Salomón!, ¡Serio, sí
señor! Pero brabo que ni les cuento… Un día el susodicho taba
sestiando, cuando dos viejas se peliaron por un gurisito que andaba
vendiendo pasteles ´e dulce ´e membriyo. El comesario Salomón, que
tenía al gurís medio apadrinado, cazó el facón y de un solo tajo
cortó a las dos viejas en dos. ¡Cuatro medias viejas quedaron
desparramadas ayí en la calle frente al boliche de ramos generales!
¡Hombre brabo el comesario! ¡Sí señor! Este es el caso muy comentao
del juicio del Salomón, que andan contando por ahí en los boliches y
pulperías ´e tuitos los pagos.
Aura como les cuento una, les cuento l´autra, ¿No? El comesario lo que
tenía de brabo, tenía de mujeriego también. ¡Ah indio macho! Donde
boleaba la pierna, ya dejaba hijos hechos. ¡Y como vivía boleando la
pierna, tuvo hijos ¡Que Dios nos libre! Y todos con la cara del,
qu´era pa´que no hubieran discordancias. Solo que cuando Tata Dios
quiere, ¡Hasta la yegua más mansa niega el estribo!. ¿Podés creer
que justo la hija más mimosa y ayegada al comesario, se le jué? Era
una tal de María Madalena, que se juyó de la estancia pa´ser china
´e boliche. ¡Jué una tremendidá, mire! ¡Una vergüenza pa´tuita la
familia que ni vieran! Dicen las comadres, que Ella, salió a la madre,
que eras una china Paraguaya, media malandrina que nunca sentó cabeza
en la vida. El pobre comesario Salomón se mató de sentimiento con una
pistola eclesiastés de dos caños. ¡Pero mirá como es la vida!,
¿No?, ¡Che! Porque la mesmísima María Madalena, se casorió tres
años dispués con un tal Coronel Poncio Pilatos. ¡El hombre la sacó
de la vida ´e china ´e boliche!. ¡Cosa braba mire! Conozco unos tres
casos de estorias déstas, ¡Y ninguno dio cierto mire! Como decía muy
bien mi finado abuelo: "China que toma mate en muchas bombillas,
nunca más se acostumbra con una sola" Pero en éstas
contraproducentes dires y venires de la vida, hasta que hubo una
contrapartida. El Coronel Pilatos y la María Madalena, tuvieron 12
hijos, ¡Son los tales de Apóstoles que les dicen! Y que son muy
conocidos por las caridades que hicieron.
Fue hasta en la casa deyos que Jesús Cristo churasquió con la cuñada
de María Madalena, que después fue Santa muy afamada. Era la tal de
Santa Cena. ¡Jueron unos tiempos jodidos que ni les cuento! Andaba una
seca muy braba por los campos. San José y la Virgen María habían
perdido tuito el rebaño, solo les quedaba una burrita blanca en el
potrero, que le habían puesto el nombre de Samaritana. ¡Lindo
animalito!, ¡Sin dispreciar, si señor! Criado en la casa, ¡Animalito
é Dios!, solo, le faltaba hablar mire! ¡Y tuvieron que deshacerse deya
pobre…! Y como las desgracias, cuando vienen, nunca vienen solas, fue
por ésos días que estalló la revolución. Los Brasileros invasores,
al mando de un tal Coronel Jordán, acamparon en la entrada del pueblo.
Solo no entraron porque taban ayí acampados los lanceros de un tal
Teniente Lázaro muy famoso. ¿Se acuerdan? ¡Aquel que por dos veces
fue dado por muerto! Pero ahí, un cabo dése destacamento, un tal de
Judas, se pasó p´al lao de los Brasileros, y ya se vinieron unos tales
de Romanos, que andaban acampados por unos pastizales de cerca de los
pagos y entre todos, se mandaron pa´dentro y ocuparon el pueblo.
Nuestro Señor, fue preso pa´ser degollao por un negro grandote, y muy,
pero muy feo, llamado Calvario. ¡Y miren como son las cosas ´e la
vida!, ¿No? Ése mismo negro, el Calvario, degollador muy famoso, era
hijo de la vieja Palestina, que había sido cocinera en la estancia de
la Virgen María. ¡No hay caso!, ¿Eh? Degollador es como vívora,
desde chico ya nace ingrato.
Pero entonces, pusieron a Nuestro Señor en un calabozo junto con dos
indios acusaos de abigeato, uno era un tal de Juan Bautista y el primo
dél, un tal de Herodes. Los dos se habían peliao por causa de una
mulata de muy buen ver, llamada Salomé y en el entrevero mataron a dos
padrecitos: Monseñor Caifás y el obispo Hannas. Pero ahí, vino una
leva de milicos comandados por un tal Coronel Jesús del Más Allá, que
era medio pariente del hombre por parte de madres, y con él vinieron
más tres cuerpos y se agarraron con los brasileros. ¡Jué la pelea
más fiera de que se tiene noticias por éstos pagos!
¡Jué 40 días y 40 noches de bala y bala! Murieron tres Santo en la
lucha: San Juán, San Lucas y San Marco. San Mateo quedó tres mese
¡Muere y no muere! Y ahí tuvo unas atenuante a su favor y salvó el
peyejo, ¡El indio viejo! Nuestro Señor, yevó tres balazo, uno en cada
mano y uno que le le atravezó los pieses de lao a lao. Y entuavía le
encajaron un puntazo ´e daga a la altura de las costillas… ¡Quién
le cuenta! ¿No? Por ahí eran las tales, tan mentadas, de las costillas
de Adán… El que le encajó el puntazo, era el más viejo de los
Romano, el tal de César Romano. ¡Herida muy fea, sí señor! Pero
nuestro Señor la curó tomando vinagre los viernes santo…¡Tal como
lo oye, sí señor! ¡Pero ahí, Nuestro Señor se desencantó de los
hombre humano! El hombre se subió a la cruz, les dijo: ¡Hasta más
ver! A los amigos y se mandó mudar de vuelta p´al cielo. Pero nos
dejó como enseñanza los diez mandamientos, que podrían ser cinco, y
que si los resumimos, bien pueden ser dos:
1º_ No se mata hombre por atrás.
2º_ Ni se codicia mujer de los otro por delante.
Adaptacion
by:
Eddy

Fuente: Rivera Cultural,
suplemento Cronicas del Karajo. by Eddy.
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